Movilidad, eficiencia energética y urbanismo

 

Hace unas semanas se celebró el “Smart City Expo World Congress” donde se reunieron representantes de 600 ciudades de todo el planeta. El evento dedicado a las ciudades inteligentes, denominadas también Smart Cities, se celebraba en Barcelona, donde expertos de todo el mundo debatieron cómo dotar a los ciudadanos de mayor capacidad de decisión a través de la tecnología en sus respectivas urbes. El objetivo era conseguir perfeccionar la ciudad del futuro, esa en la que la movilidad, la eficiencia energética y el urbanismo juegan siempre a favor del ciudadano, mejorando su calidad de vida.

 

España no se ha quedado atrás en este escenario. Hace ya cinco años se firmó el manifiesto por las ciudades inteligentes, cuyo compromiso era crear una red abierta para propiciar el progreso económico, social y empresarial de las ciudades apoyándose en las tecnologías de la información y la comunicación. Fue el primer paso para que en junio de 2012 se constituyera RECI, la Red Española de Ciudades Inteligentes de la que ya forman parte 75 urbes. El fin de esta red es intercambiar experiencias y desarrollar un modelo de gestión sostenible con el que mejorar la calidad de vida de los ciudadanos prestando atención a aspectos como el ahorro energético, la movilidad sostenible, la administración electrónica, la atención a las personas o la seguridad.

 

Ventajas de las Smart Cities

 

Según los expertos reunidos en Smart City Expo World Congress, las ciudades aumentarán en un millón de habitantes cada año hasta 2050, lo que significa que mejorar la gestión del tráfico y la eficiencia energética es una necesidad que no se puede postergar. Es el objetivo principal a conseguir a través de distintas herramientas:

 

  • Alumbrado: las luces pueden apagarse o ser más tenues cuando no hay peatones, y por el contrario pueden aumentar su intensidad si se necesita, por ejemplo cuando hay obras. En Smart City Expo World Congress se recreó una plaza que podría estar en cualquier lugar del mundo mostrando un sistema de iluminación LED con sensores que conseguía reducir el gasto energético en iluminación en un 63%.

 

  • Aparcamiento: los sensores instalados pueden informar de los huecos libres en los distintos barrios, de forma que el conductor no tenga que perder tiempo y combustible dando vueltas para encontrar sitio.

 

  • Emergencias: si hay un accidente, la respuesta puede ser más eficaz movilizando el tráfico en una u otra dirección. La información es clave en esta situación, y las ciudades inteligentes cuentan con sistemas que la proporcionan constantemente.

 

  • Medio ambiente: las estaciones de medición de la calidad del aire indican si debe o no reforzarse el transporte público y qué hacer con el tráfico de vehículos privados. Para animar a los ciudadanos a hacer cada vez más uso del transporte público, en ciudades como Nueva York han colocado sensores en los semáforos para priorizar el paso de autobuses en las intersecciones, lo que está reduciendo el tiempo de viaje.