La naturaleza es el bien más preciado que tenemos, es la herencia que nos cede la Tierra, y deberíamos saber cuidarla e integrarla en nuestra vida diaria. Hay quienes deciden fusionar la arquitectura con la naturaleza haciéndolo de una forma muy original, y que además produzca el menor impacto visual y contaminante posible, aprovechando al máximo el lugar elegido y los recursos que este les ofrece.

Al igual que la arquitectura gana el terreno a la naturaleza, últimamente cada vez más, la naturaleza invade a la arquitectura. De esta idea surge un fenómeno que ha sido denominado como diseño biofílico, término que proviene de la biofilia una teoría que habla de la fuerte conexión entre los humanos y la naturaleza. Esta disciplina consiste en integrar en construcciones y espacios urbanos recursos de la naturaleza como pueden ser la vegetación, el aire fresco, la luz del día y el agua. Uno de los objetivos de esta tendencia es que las edificaciones sean más responsables con el entorno que les rodea mediante el desarrollo de sistemas que contribuyan al ahorro energético.

La vegetación no sólo juega un papel importante en las zonas urbanas, reduciendo el calentamiento global o promoviendo la biodiversidad, también es muy importante tenerla integrada en el hogar, ya que tiene muchos beneficios. Según Urbanarbolismo estas son algunas de las aportaciones que nos puede aportar la vegetación en el hogar:

Diseño biofílico en viviendas

Recientes estudios, demuestran que la tendencia de este nuevo diseño es favorable para las personas. The Royal Children’s Hospital diseñado por Bates Smart, en Melbourne, incorporó a su edifico el diseño biofílico y se observó que los pacientes con habitaciones amplias o con vistas a la naturaleza, tienen una tasa de recuperación mayor que los otros pacientes. También es aplicable a espacios de trabajo como el caso de las oficinas del National Australia Bank, donde observaron que desde la implantación del diseño biofílico en su edificio se redujo el absentismo laboral.