Hace solo unas décadas, cuando el cine imaginaba cómo serían las casas del tercer milenio, la gran pantalla mostraba hogares inteligentes que apagaban los aspersores del jardín en caso de que nos hubiéramos olvidado de hacerlo, calentaban la cena a la hora programada o hacían posible que conectáramos alarmas, bajáramos persianas y apagáramos todas las luces de la casa sin movernos del sofá. Pero en realidad, ese futuro estaba aquí. Ya en los años 70 había nacido un término que unificaba las evoluciones tecnológicas que logran facilitar al máximo la vida en cada hogar. Se trataba de la domótica, una ciencia que había llegado no solo para quedarse, sino también para ser una pieza clave de los hogares del nuevo milenio.

Ese nuevo arte tecnológico fue el que unió hace ya 15 años a un grupo de ingenieros de telecomunicaciones que quisieron crear una empresa donde pudieran disfrutar de su pasión y con ello, hacer más cómoda la vida de los demás. Fue el nacimiento de ID Domótica, ahora una de las empresas referentes en el sector. Hoy, el trabajo de este tipo de empresas es clave en grandes edificios de oficinas que buscan la eficiencia energética pero también en promociones de viviendas y viviendas particulares donde se personaliza al máximo el sistema. Según los expertos, la tendencia es ir a más. “En un futuro bastante cercano las casas tendrán muchos dispositivos conectados a Internet que se van a poder comunicar entre si y controlar, aunque habrá distintos niveles. No es lo mismo controlar un termostato o una lámpara desde el móvil que controlar todas las instalaciones de casa a la vez. Pero desde luego, todas las casas tendrán controles de este tipo en un plazo relativamente corto de tiempo“, asegura David Alvira, gerente comercial y socio de ID Domótica.

Restaurante Benarés

Instalación domótica en el Restaurante Benarés.

En estos años, su empresa ha ido llenando las estanterías de premios, entre ellos el que recibieron este verano por su trabajo en el restaurante Benarés, el establecimiento que el chef Atul Kochhar instaló en la capital tras el éxito de su restaurante indio en Londres, reconocido con una Estrella Michelin. Se trataba del Premio a la Mejor Instalación Domótica en Edificios otorgado por la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid, un galardón que quiere potenciar la concienciación social sobre el uso de nuevas tecnologías en las viviendas y edificios y mejorar con ello la calidad de vida de los ciudadanos. Precisamente el objetivo con el que nacieron las empresas dedicadas al sector de la domótica.

“En nuestro caso lo que unía a todo el equipo que pusimos en marcha ID Domótica era la pasión por la tecnología y las telecomunicaciones, y al crear la empresa siempre tuvimos muy claro que el objetivo era hacer instalaciones para que la gente disfrutara de ellas. No es suficiente con que funcionen, tienen que aportar confort, que ganes en comodidad además de que puedas ahorrar energía”, explica Alvira.

“Seremos capaces de hacer muchísimas más cosas de lo que imaginamos”

“Cuantas más instalaciones tiene una vivienda más se complica el control. Por ejemplo, si tenemos una vivienda con diez zonas de calefacción ya empiezas a tener que ir a cada habitación para dar la temperatura que quieres. Sin embargo, con la domótica puedes sentarte en el sofá y con una aplicación en el móvil decir qué temperatura quieres en cada zona. O bajar todas las persianas a la vez al salir de casa. El sistema domótico tiene que ser capaz de controlar cualquier instalación de la vivienda, esa es la clave. Si solo controla uno de ellos no se considera un sistema domótico. Ponemos el ejemplo del coche con aire acondicionado: un coche tiene aire acondicionado, no el aire acondicionado tiene coche. Esto es similar: el sistema domótico, por definición, tiene que ser capaz de controlar todas las instalaciones, no nos vale con una”, explica añadiendo que en este sector aún veremos progresos que ahora nos parecen imposibles. “Seremos capaces de hacer muchísimas más cosas de lo que imaginamos”, asegura.