Casi dos centenares de líderes mundiales se reunieron el año pasado para comprometerse con un desarrollo sostenible que preservara el futuro del planeta. Uno de los 17 Objetivos Mundiales acordados es detener el cambio climático, para ello el ahorro energético y el uso eficiente de la energía son la clave.

En referencia al uso eficiente de energía, la hotelería podría liderar el cambio hacia un mundo más ecológico ya que es un sector con un elevado consumo energético. De hecho, la Organización Mundial del Turismo advirtió hace unos años del impacto del turismo en el cambio climático recordando que el 2% de las emisiones de CO2 proviene de los hoteles. Algunos hoteles ya han empezado a implantar estrategias de eficiencia energética, como es el caso del hotel danés Crowne Plaza Copenhaguen Towers, premiado por Naciones Unidas como el hotel más ecológico del mundo por ahorrar anualmente 1.373 toneladas de CO2. Se calcula que si todo el sector turístico español apostara por la implantación de sistemas energéticos eficientes, se podría evitar la emisión de hasta 835.000 toneladas de CO2 en la atmósfera.

La realidad no es ajena a los consumidores, que cada vez valoran más que el hotel donde se hospedan sea respetuoso con el medio ambiente. Según datos obtenidos en el estudio de The Cocktail Analysis sobre turismo y eficiencia, el 53% de los usuarios de Internet en España buscan hoteles eficientes. Por otra parte, el 71% de los internautas estaría dispuesto a pagar diez euros más por alojarse en un hotel que le ofrezca una estancia sostenible.

Lograr la deseada eficiencia energética es posible siguiendo una serie de pasos que el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) resume en diez actuaciones:

 

Eficiencia Energética en Hoteles

 

  1. Formar al equipo de empleados en ahorro de energía y establecer procedimientos. Se trata de mejorar los procesos de la compañía, especialmente en el área de mantenimiento y limpieza.
  2. Revisar los contratos de suministro de energía. El objetivo es aprovechar las ventajas de ajustar la potencia contratada al uso real y comprobar que las tarifas se ajustan a las necesidades por tramos horarios.
  3. Usar sistemas de medición de los consumos. Es la forma más sencilla de saber cómo ahorrar. El objetivo es monitorizar variables concretas en función de las instalaciones del hotel y del uso que se les da. Esos datos pueden cruzarse con otros, como la climatología, de forma que el sistema sea capaz de actuar sobre ellos en función de esa relación.
  4. Reducir el consumo de agua. Es posible hacerlo sin que afecte al confort del cliente gracias a una serie de herramientas como los perlizadores, duchas reductoras de caudal y cisternas de doble descarga.
  5. Iluminación eficiente. Lo primero es usar bombillas de bajo consumo o LEDs y, para que el ahorro sea mucho mayor, se pueden instalar elementos de control de iluminación por presencia con zonificación inteligente de las zonas comunes del hotel, para evitar que se iluminen áreas que no se están utilizando.
  6. Temperatura ambiente eficiente. Las calderas que funcionan con gas reducen el consumo energético. Además se deben controlar las temperaturas ambientales del hotel para que se encuentren en el rango de confort y eviten sobrecostes, ya que cada grado de temperatura de más supone alrededor de un 7% más de consumo.
  7. Climatización Eco-Friendly. Si el aire acondicionado usa refrigerantes menos contaminantes y con mayor rendimiento que además permitan recuperar calor para producir agua caliente, se ahorrará energía.
  8. Sistemas de bombeo eficientes. Según ITH, hasta el 70% del consumo eléctrico de un hotel proviene de los sistemas de bombeo que intervienen en casi todos los procesos del establecimiento hotelero (aire acondicionado, calefacción, agua…). Los equipos eficientes pueden reducir drásticamente ese gasto energético.
  9. Energías renovables. Con las instalaciones adecuadas, el hotel puede producir energía para su propio consumo a partir de fuentes naturales.
  10. Aislamiento de la fachada. Se trata de mejorar el comportamiento térmico del edificio reduciendo las pérdidas y mejorando el confort de los clientes.

Por último, y como concepto a destacar, las instalaciones domóticas pueden ser una gran solución para conseguir un hotel ecológico, ya que permiten automatizar muchos de los procesos de los establecimientos como puede ser la climatización inteligente en las habitaciones, las luces automáticas por presencia o control de ocupación de las habitaciones. Los beneficios que proporciona la implementación de sistemas inteligentes en los hoteles son innumerables, tanto en términos de ahorro energético, como de confort para clientes y trabajadores y de mejora en muchos de los procesos (mantenimiento, limpieza, etc.) llevados a cabo en un hotel.