Creatividad sin límites

abril 5, 2017

Las Series berker de Hager encienden la luz de la Bauhaus

El origen de la serie berker, de Hager, la mejor elección para el diseño de los interruptores.

Las Series berker de Hager encienden la luz de la Bauhaus

Si la Bauhaus fuera una catedral fundada en la fe de la trinidad del arte, el diseño y la tecnología industrial, entonces este sería su santuario: la Oficina del Director en la legendaria Academia de Diseño en Dessau. Diseñado y amueblado por el fundador de la Bauhaus, Walter Gropius, y más tarde utilizado por sus sucesores Hannes Meyer y Ludwig Mies van der Rohe, fue aquí donde el corazón de la arquitectura progresiva vivió desde diciembre de 1926 hasta que los nazis suprimieron el movimiento en octubre de 1932. La propia oficina proclama las virtudes del modernismo que iban a pasar al mundo en general: funcional, elegantemente austero y hermoso a través de una reducción a lo esencial.

Toda la academia fue renovada hace unos años. El trabajo fue tan detallado que ni siquiera la elección de interruptores de luz y tomas de corriente se dejaron al azar.

En un armario en el sótano se encontraron un raro remanente del apogeo del edificio: la tapa de vidrio redondo de un interruptor de luz de la Oficina del Director, fechada en 1926. Justo al lado está el conmutador de mando, también de 1926 con la palabra “Licht” (luz) grabada en su pulsador de plástico blanco. ¿Su fabricante? Berker, con sede en Schalksmühle y ahora perteneciente al grupo Hager.

Por lo tanto, no es ninguna sorpresa que casi 80 años más tarde los interruptores y tomas Hager fueran instalados en la restauración de la Oficina del Director de la Bauhaus en Dessau. “Su forma redondeada los convierte en la mejor opción para el diseño del edificio”, dice la arquitecta y experta Bauhaus Monika Markgraf.

Introducido a finales de los años setenta, la auténtica “serie de vidrio” con sus cubiertas redondas se ajusta perfectamente. Lo mismo sucede con la serie ‘Berker 1930’ de Hager, que fue diseñada hace unos años con la estrecha colaboración con el Departamento de Investigación Arquitectónica de Dessau. Se compone de interruptores rotativos y pulsadores elegantes y sencillos que incorporan la pura funcionalidad a la que se ha dedicado Berker desde 1919. En otras palabras, a pesar de ser fabricados recientemente, los conmutadores parecen como si el propio Gropius los hubiera seleccionado para la Academia en Dessau.